Posteado por: Juan | marzo 30, 2010

Confesión a la Tierra

Carlos Alberto Rodrigues Alves

Señor:

Te damos gracias por nuestro pequeño planeta tierra,

al que hiciste azul, igual que el cielo

lleno de energía que nos hace

ser hermanos del agua, del fuego, de la tierra y del aire

en primaveras que, de veras, veranean el invierno de nuestros otoños…

Perdónanos por la profanación hedionda del templo lleno de suciedad.

Por la crueldad a la que sometemos a los ríos y mares,

por la ganancia impuesta a nuestros bosques,

por los deshabitados desiertos-áridos transformados en tierras-malditas

y por los infernales jardines-anti-edén-de árboles-atómicos construidos por los seres del mal.

Nos comprometemos en nombre del arco iris,

que todavía conecta la tierra y el cielo,

en nombre de los pocos selváticos y de los pueblos indígenas, sobrevivientes al progreso,

a buscar, todos los días, el espíritu de la vida, presente en el viento y en la nube que navegan

en la graciosa gotita de rocío y en la fina flor de la verde hoja.

Y también a trabajar, como hermanos del sol y de la luna,

para que todos vean que la naturaleza es el rostro risueño de Dios.

Y, así, cuando volvamos un día al vientre de la Madre-tierra

(pues somos tierra y para ella volveremos)

habremos dejado vivas las esperanzas y la nostalgia de quien estuvo,

constantemente, buscando un nuevo cielo… que es la nueva tierra.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: