Posteado por: Juan | marzo 18, 2013

La Ritualización de la Gran Historia

Michael Dowd y Connie Barlow han escrito un artículo en http://metanexus.net/blog/ritualizing-big-history

Aquí una traducción de parte de su artículo.

La Gran Historia es la narración épica de los13,7 mil millones años de la historia cósmica, planetaria, de vida y la evolución cultural. No sólo es científicamente profunda. Puede ser contada como una historia sagrada de una manera que tiende puentes entre la ciencia y las diversas tradiciones religiosas. Cuando hábilmente contada, hace de la ciencia algo memorable y significativa mientras enriquece la fe religiosa (o la perspectiva secular).

A principios del siglo XX el paleontólogo jesuita Pierre Teilhard de Chardin promulgó una versión cristiana de la narración, mientras Julian Huxley (biólogo), Aldo Leopold (ecologista) y Loren Eiseley (antropólogo) escribieron tomos elocuentes de lo que podría llamarse una perspectiva “naturalista religiosa”. Pero no fue hasta la década de 1970 y 1980 que las expresiones intelectuales y literarias comenzaron a celebrarse en ceremonias y rituales en lo que se llamó “El Cuento Épico de la Evolución.”

Las primeras expresiones rituales se asocian con el trabajo de Ecología Profunda practicado y promovido por Joanna Macy (California) y John Seed (Australia). Aunque “El Consejo de Todos los Seres” es la más conocida de sus producciones, Macy y Seed (como Jean Houston, Nueva York) crearon procesos solemnes y meditaciones guiadas que ayudaron a los participantes a conectarse con su patrimonio  como primates, reptiles y peces.

El Camino Cósmico

A principios de 1980, la Hna. Miriam Terese MacGillis de Nueva Jersey, un estudiante de Thomas Berry quien fundó Genesis Farm, creó “el camino cósmico”, que se ha convertido en, quizás, la forma más común en que se celebra el Cuento Épico de la Evolución en formato ritual. Una soga o hilo se coloca en forma de espiral en el suelo, unas estaciones representan los principales eventos evolutivos, escalados (aritmética o geométrica) a tiempo real de ocurrencia. Así, 14 mil millones años de evolución se representa a lo largo de la longitud de la espiral. Los que toman el paseo comienzan su viaje en el centro de la espiral, en el nacimiento del universo conocido, y luego avanzan hacia el presente, caminando la espiral hacia afuera. Los científicos refieren a este inicio como el Big Bang, pero los sabios y sabias prefieren términos más sagrados, como “El Gran Resplandor” (Filemón Sturges) o “La Explosión Primordial” (Brian Swimme y Thomas Berry). Todavía se usa variaciones del camino inicial de MacGillis, con textos completamente nuevos, pero todavía con el formato de espiral. Hay muchos ejemplos del ritual disponibles en Internet, un buen lugar para seguir la espiritualidad y procesos rituales. Las casas de retiro cada vez más han construido el camino cósmico al aire libre.

Cambio de perspectiva

En su libro, “El Corazón Oculto del Cosmos”, el cosmólogo Brian Swimme selecciona varios componentes de la narrativa y ofrece prácticas para la conciencia corporal de los siguientes: cómo experimentar la Tierra girando en vez del sol y la forma de experimentar el centro de la Galaxia de la Vía Láctea. Para experimentar la Tierra girando, Swimme sugiere salir al atardecer, de divisar uno mismo “que se está en la parte de atrás de algo parecido a una ballena cósmica, que gira lentamente en la superficie de un océano invisible” (p. 27). Para experimentar el centro de nuestra galaxia, Swimme nos invita a tumbarnos en la espalda bajo el cielo de la noche, para contemplar la constelación de Sagitario (que se alinea con el centro de la galaxia), y luego imaginar las estrellas no como “arriba”, pero “abajo”. La gravedad de la Tierra es lo único que mantiene al espectador colgado frente a la atracción gravitacional en el centro de la Vía Láctea.

Las Perlas Cósmicas

Alrededor del año 2000 varias personas en los Estados Unidos, independientemente, originaron una manera de experimentar la épica de la evolución de una manera nueva y muy personal: a través de una cadenita de la gran historia – o  un “rosario cósmico” –  bolitas que se compra o se hace con arcilla para significar grandes momentos de transformación (“momentos de gracia”) en el largo camino de la evolución. Estos lazos o collares de perlas permiten que las personas puedan personalizar la historia: elegir qué eventos son los más significativos para ellos, y también incluir eventos importantes de su propia historia de vida como perla. Instrucciones para crear la cadenita, incluyendo un cronograma sugerido, están disponibles en línea para facilitar este proceso.

Comunión Cósmica

Todavía faltan celebraciones para cada estación del año. La creación de los elementos químicos (carbono, oxígeno, hierro, oro, etc) en el interior de las estrellas que vivieron y murieron antes del Sol está empezando a ser celebrada en el solsticio de invierno. Pero es un aspecto tan atractivo de la épica que se celebra también durante todo el año. En una especie de “comunión cósmica” (que se ha realizado en los servicios dominicales de las iglesias Unitarias Universalistas), los participantes son ungidos con el “polvo de estrellas” (brillo) para significar, como Carl Sagan señaló en la década de 1980, de que somos literalmente “hechos de polvo de estrellas”. Connie Barlow y Michael Dowd han llevado la comunión cósmica en las iglesias Unitarias y centros de retiro, junto con un proceso experimental para” celebrar su edad cósmica “. Barlow también hace hincapié en cómo se puede ver la constelación de Orión en una nueva forma: la estrella gigante roja Betelgeuse, en el brazo derecho de Orión, es la fusión de helio en carbono, oxígeno y nitrógeno ahora mismo (todos son elementos que respiramos). La estrella blanco-azulada Rigel (en la pierna izquierda de Orión) está fusionando carbono y helio en silicio, calcio, potasio, y un día fusionará plata y oro cuando expire en una explosión de supernova brillante.

De vuelta a casa

Otras formas del ritual épico, todavía en evolución, están diseñados para mantener viva la memoria, y por lo tanto honrar, a organismos extintos – de los dinosaurios a las palomas mensajeras. Un ejemplo es el “Volviendo a Casa para América del Norte” un ritual diseñado por Connie Barlow (disponible a través de Internet), que lleva a los participantes a través de una recreación lúdica y reverencial de las idas y venidas de las plantas y los animales en América del Norte durante los últimos 65 millones de años, desde la extinción de los dinosaurios. En ella, los participantes aprenden que los camellos y caballos se originaron en América del Norte hace 50 millones de años, y se aislaron en este continente hasta la difusión en Asia y en África sólo hace 3 a 5 millones de años.

Parábolas evolutivas

En 2001, los entusiastas épicas comenzaron a escribir “parábolas” evolutivas para la enseñanza de valores congruentes con la consciencia ecológica / evolucionaria. En éstos, un momento importante de la transformación (por ejemplo, los vertebrados que se aventuran en la tierra) se representa en una historia atractiva y guiones para la actuación. Aunque las criaturas ancestrales puede verse representada en el diálogo, y así antropomorfizados, la ciencia que subyace los relatos es exacta y esté actualizada. Porque la épica de la evolución es “la historia de la historia cambiando”, cuando se producen nuevos avances en las ciencias, las parábolas, los rituales y otras formas experienciales necesariamente evolucionarán.


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